La presidenta Claudia Sheinbaum considero que son distintas las condiciones económicas y sociales que existen hoy en México para la revisión del T-MEC a las que prevalecían en 1994 cuando se aprovecharon de la «ventaja competitiva de mano de obra barata» que entonces tenía el país.
«Cómo puede un gobierno asumir que su ventaja competitiva son los salarios de hambre de un pueblo», dijo la mandataria al referirse a ese periodo de economía neoliberal en México donde el salario mínimo no creció.