La secretaría de Energía, Luz Elena González, presentó hoy las transformaciones que tendrá Pemex como parte del paquete de leyes secundarias que fue presentado al Senado la semana pasada.
La secretaria comenzó explicando los procesos mediante los cuales los gobiernos neoliberales atomizaron y disminuyeron las capacidades de Pemex, destacando especialmente cómo, en solo cinco años, de 2013 a 2018, Petróleos Mexicanos se convirtió en la empresa más endeudada del mundo, sumado al fracaso de la reforma energética del expresidente Peña Nieto.
Luz Elena también expuso las promesas fallidas de la reforma en cuanto a atraer grandes inversiones, con la fragmentación de su operación en filiales y el ofrecimiento indiscriminado de recursos y concesiones en las conocidas «rondas». Con más de 90 zonas otorgadas, mencionó la secretaria, el sector privado aporta actualmente solo el 6% de la producción y, en cambio, puso en riesgo nuestra soberanía, además de haber reducido las propias inversiones, las perforaciones y la producción de distintos combustibles.
Posteriormente, comenzó a exponer el cambio que representaron las inversiones realizadas por el presidente Andrés Manuel López Obrador, con la construcción de una nueva refinería y dos plantas coquizadoras. Sin embargo, también resaltó que era necesario un cambio constitucional, por lo que, en conjunto con el nuevo plan de trabajo de Pemex para el periodo 2024-2030, se incluye un paquete de leyes secundarias que armonizan con la reforma constitucional firmada por el presidente en noviembre.
Este paquete de leyes, declaró Luz Elena González, devuelve a Pemex su carácter público a través de cambios en su normatividad interna y del propio sector para operar con mayor eficiencia y capacidad, evitando así que estas actividades caigan en dinámicas monopólicas, ya que Pemex tiene el objetivo de proveer a la nación.
Pemex será ahora el principal participante en las actividades de exploración y extracción, con amplia capacidad para solicitar las áreas que considere necesarias y decidir de primera mano sobre la explotación de los recursos del país, con libertad para trabajar con el sector privado en proyectos mixtos sin perder su participación mayoritaria.
Asimismo, resaltó que las áreas ya otorgadas al sector privado seguirán en operación, pero sus contratos serán revisados para buscar un mayor beneficio para la nación.
Otro aspecto importante es la modificación del régimen fiscal, de modo que tres derechos de actividades se conviertan en uno solo: el «derecho petrolero para el bienestar». En paralelo, se está trabajando con el SAT para resolver el pago de adeudos financieros con capital vencido, así como la deuda a los proveedores.
Finalmente, la secretaria de Energía aseguró que, con este plan, México logrará la soberanía energética con 1.8 millones de barriles diarios a través de seis ejes: exploración eficiente, producción sustentable de combustibles, sistema de refinación reforzado, mayor producción de petroquímicos y fertilizantes para otros programas como el de la soberanía alimentaria, un proceso logístico seguro y eficiente, así como el enfoque en la energía.